Sistema de flotación por aire disuelto: solución eficiente y duradera para el pretratamiento de aguas residuales

Noticias 2024年11月15日

En el ámbito del pretratamiento de aguas residuales, la flotación por aire disuelto (DAF) destaca como un proceso muy eficaz que aprovecha los principios de disolución de aire y flotación burbuja-partícula. Este método está diseñado para eliminar aceites, grasas y partículas finas, garantizando que el efluente cumpla los más altos estándares de calidad.

Fase de pretratamiento: coagulación y floculación

El proceso de flotación por aire disuelto comienza con una fase crucial de pretratamiento. Aquí se introducen coagulantes químicos como el sulfato de aluminio o el cloruro férrico para neutralizar las cargas de las partículas en suspensión. A continuación se añaden floculantes para agrupar estas partículas neutralizadas en agregados más grandes, llamados flóculos. Estos flóculos son fundamentales para el posterior proceso de flotación, ya que mejoran la interacción entre partículas y burbujas, aumentando la eficiencia del proceso.

Presurización y disolución de aire: el corazón del DAF

Un componente clave del sistema de flotación por aire disuelto es la etapa de presurización y disolución de aire. Una parte del agua tratada se dirige a una cámara separada donde se presuriza y se inyecta y disuelve aire a alta presión, normalmente de 4 a 6 bar. Esta agua presurizada, ahora saturada de aire disuelto, forma una solución sobresaturada esencial para la eficacia del proceso.

Liberación de presión y formación de burbujas

Al liberarse en el tanque principal de aguas residuales a presión atmosférica, el agua saturada de aire se transforma. La reducción de presión hace que el aire disuelto forme microburbujas, con diámetros típicos de 10 a 100 micrómetros. Estas microburbujas son los agentes de elevación del proceso, adhiriéndose a los sólidos en suspensión y facilitando su ascenso a la superficie.

Interacción burbuja-partícula y flotación

A medida que las microburbujas ascienden por el agua, interactúan con las partículas en suspensión y se adhieren a ellas, incluidos aceites, grasas y otros contaminantes de baja densidad. La fuerza de flotación generada hace que los agregados partícula-burbuja floten a la superficie, formando una gruesa capa de lodos flotantes. Este paso es crítico, garantizando que incluso las partículas más finas, difíciles de eliminar por sedimentación, se separen eficazmente.

Eliminación de lodos

Una vez formada la capa de lodos flotantes en la superficie, se retira mecánicamente mediante rascadores o desnatadores. Los lodos retirados, ricos en contaminantes concentrados, se recogen para su posterior tratamiento, como deshidratación o digestión, o se eliminan cumpliendo la normativa medioambiental. Esto marca la culminación del proceso, en el que el agua queda notablemente clarificada.

Descarga del efluente

Tras la eliminación de los lodos, el agua clarificada del fondo del tanque se descarga. Según los estándares de calidad requeridos, esta agua puede someterse a un tratamiento adicional o liberarse para uso directo. El proceso de flotación por aire disuelto garantiza que el agua descargada contenga niveles significativamente menores de sólidos en suspensión, aceites y otros contaminantes.